La supuesta alternativa que blindaría a los venezolanos ante la escasez de medicamentos era la Red de farmacias Farmapatria con sedes a lo largo y ancho de todo el país, sin embargo es lamentable notar como las franquicias privadas están más abastecidas que estás, aún a pesar de todas las facilidades con las que cuenta al ser apoyada directamente por el ejecutivo nacional.
Además de esto, no cuentan con el servicio de pago por punto de venta, lo cual es absurdo a estas alturas de la historia de Venezuela, donde desde hace años el problema de la circulación del dinero en efectivo se acrecienta sin cesar.
En la ciudad de Tucupita se cuenta con dos sedes de Farmapatria, pero ambas se encuentran con sus anaqueles vacios y el poco espacio que ocupan, es rellenado con el mismo tipo de medicamento colocado de manera muy separada entre uno y otro, en un intento de camuflar el vacío.