Acosado por polémica separación de familias en la frontera, Trump carga contra Alemania
Por Reuters / Foto Reuters -
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, acusó el lunes a los inmigrantes en Europa de cambiar “violentamente” la cultura y dijo que hay que impedir que pase lo mismo en su país, en un momento en que su gobierno es objeto de fuertes presiones para que deje de separar familias en la frontera con México.
Los demócratas y algunas voces dentro del propio Partido Republicano de Trump han criticado con fuerza al gobierno por separar a cerca de 2.000 niños de sus padres en la frontera entre mediados de abril y fines de mayo. Profesionales de la salud aseguran que la práctica puede provocar traumas duraderos a los niños.
Trump, que ha hecho del endurecimiento de la política migratoria uno de los grandes pilares de su gobierno, cargó contra sus críticos con una serie de tuits el lunes. Según dijo, la inmigración está causando inestabilidad política en Alemania, donde -según afirmó de forma errónea- los delitos “están subiendo”.
“¡Un gran error se cometió en toda Europa al recibir a millones de personas que han cambiado tan fuerte y violentamente su cultura!”, dijo Trump en Twitter. “No queremos que nos ocurra lo que está pasando con la inmigración en Europa!”.
Las separaciones de familias son el resultado de una política de “tolerancia cero” en la que todos los que son sorprendidos entrando de manera ilegal a Estados Unidos, incluidos los que buscan asilo, se enfrentan a cargos criminales, lo que suele provocar que los niños sean apartados de sus padres.
“Estados Unidos no será un campamento de inmigrantes”, señaló más tarde el presidente al comienzo de una reunión con el Consejo Nacional Espacial en la Casa Blanca. “No seremos un centro para recibir refugiados, eso no sucederá”.
Funcionarios gubernamentales argumentan que la política de tolerancia cero, que no fue practicada por las dos administraciones previas, es necesaria para asegurar la frontera y disuadir a los inmigrantes ilegales.
Trump ha intentado utilizar la molestia generalizada por las separaciones familiares para impulsar otras prioridades migratorias que están estancadas en el Congreso, como la financiación del muro a lo largo de la frontera con México.
Asimismo, ha culpado de manera constante a los demócratas por la paralización, aunque sus correligionarios republicanos controlan ambas cámaras del Congreso.
“Es culpa de los demócratas por ser débiles e ineficaces con la Seguridad y el Delito Fronterizo”, tuiteó el lunes. Los demócratas acusan al mandatario de usar niños como rehenes en la disputa política sobre inmigración.
En Ginebra, el máximo responsable de Derechos Humanos de Naciones Unidas pidió a Washington que ponga fin a su “inadmisible” política de separar por la fuerza a niños de padres inmigrantes que ingresan de manera irregular al país a través de México.
Más tarde, el secretario general de la ONU, Antonio Guterres, advirtió que los niños refugiados y migrantes no deben ser traumatizados por la separación de sus padres.
“Se debe preservar la unidad familiar”, dijo a los periodistas el portavoz Stephane Dujarric. “El secretario general cree que los refugiados y los migrantes siempre deben ser tratados con respeto y dignidad, y de conformidad con el derecho internacional vigente”, agregó.
