Para el deltano era costumbre entregar los grandes arreglos florales a las madres, arreglos con peluches, con maquillaje o con ropa. Anteriormente las calles de Tucupita se llenaban de colores vivos con ventas de decoraciones, portarretratos, cajas musicales, bisutería, tazas alusivas y demás.
Era costumbre salir el día sábado a hacer compras de última hora o esperar hasta el mismo domingo, pero en tal caso cualquier regalo aumentaba su coste original, debido a que era el propio día de las madres y alguien había olvidado el obsequio de mamá.
Pero hoy en día a duras penas se observan unas pequeñas manualidades en venta con muy bajo precio, pero estancadas a falta de efectivo. Las opciones de invitar a mamá a comer también están limitadas y es preferible darle los ingredientes para cocinar que comprar algo ya hecho.
Antes se regalaban artículos de cocina por juegos y electrodomésticos, ahora las madres deben conformarse con el bono de la patria, un par de zarcillos o una harina Pan.